Sobre el primer aniversario de la aprobación de la Agenda 2030

En el primer aniversario de la aprobación de la Agenda 2030- que se ha señalado el pasado día 25 de septiembre- es fundamental reflexionar sobre el tema de la Sostenibilidad y más en concreto del Desarrollo Sostenible, que forma parte de un amplio conjunto, lleno de contradicciones y negaciones, de pensamiento, discursos -públicos y privados, oficiales y alternativos- que lleva cargando-inundando el ‘ambiente’ y rebozándolo, para que ‘los humanos’ -y otras muchas especies y de modo muy especial, aunque quizás indirecto, la Naturaleza- perdamos la posibilidad de conquistar esa rara cualidad de la Libertad para mirar, decir, pensar, explicar, exponer y debatir ideas con enfoques dirigidos a cambiar el culmen de mentira que se impone sobre/contra las grandes mayorías de ahora hasta el 2030 -ya en el horizonte-.

Carmelo García

Basados en que lo que sucedió con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) del 2000 hacia el 2015 que no es cuestionable, podemos plantearnos los Objetivos de Desarrollo (ODS). ¿Por qué no recordar la definición de sostenibilidad que nos dejó la Señora Brundtland y que inspiró tanto la Cumbre del 92 como las ampliaciones de Río + 10 en Johannesburgo y que siempre tenía que ver con  aquello de las Generaciones futuras? Hablemos.

Sustainable Development Goals_E_Final sizesEs paradójico afirmar que los ODS van a solucionar con sostenibilidad TODOS los problemas de todos los grupos excluidos, en su reflexión sobre la Agenda 2030 para el Desarrollo sostenible; más allá de la ironía encubre un planteamiento discriminador-: de cara a los 30 el sistema deberá consolidarse pero no pretender que TODO EL MUNDO, PERSONAS CONCRETAS INCLUIDAS, CONSIGAN LA IGUALDAD FUNDAMENTAL…

A primera vista, parece un objetivo indiscutible /el tema de enunciar principios que deben ser admitidos por todo el mundo sin parase a ver si es posible  basándose en el valor de lo humano, encubre la realidad. “hay que ser buenos” ¿y?…

Ya en 2016, con la resaca intelectual y política que nos dejó el 2015 como final de un proceso que venía marcado desde la Cumbre del Milenio con mitologías propias de la peor irracionalidad humana, disimuladas con palabras solemnes, a pesar de los esfuerzos realistas del Secretario General de Naciones Unidas Koffi Annan; y Ahora en pleno Post-2015, habiendo cambiado los 8 ODM -Objetivos de Desarrollo del Milenio- por los diecisiete ODS Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados mayoritariamente en la Asamblea General de NNUU hace apenas unos meses y propalados por doquier con los consiguientes presentaciones y comentarios de van a cumplirse plenamente (al tiempo que se encubre que los resultados sobre los ODM no fueron positivos en ningún caso de los países del Sur -incluso tras el esfuerzo de disimular cifras y exagerar logros…

No es el momento de preguntarnos ¿Con qué autoridad moral, política o técnica se nos quiere hacer admitir este nuevo ‘discurso’ que va a durar otros quince años?.

Recordando la triste noticia de la muerte de Umberto Eco, surge viva y  espontánea la pregunta abierta hasta dentro de muchas décadas: ¿Cómo hacernos para escuchar su ECO… y mantenerle vivo?; aunque ha muerto, estamos seguros que su vida ahora es más fuerte porque ya no se equivocará nunca. Es el momento de esforzarnos para que de nuestros sueños y búsqueda de sentido, de cada palabra dicha nazcan los nombres de la Rosa y formando ramos o simples manojos se dirijan a denunciar y desenmascarar las Mentiras -muchas más que las lingüísticas- lanzadas a medida de la mediocridad del Poder y ambición humana, para descubrir la falsedad que en nuestro Mundo dicen/cuentan los políticos y los medios periodísticos ‘dóciles’  a sus vacuos propietarios y profesionales…

Es tiempo de recordar y revivir los dos grandes objetivos de los que seremos ECO:

1º.- encontrar el modo de acercarnos a la construcción de significados válidos y más o menos universalizables y comunicables conforme la potencialidad ínsita en el lenguaje

2º.- desenmascarar el uso mentiroso de la Palabra usada a diario y por ‘oficio’ tanto por Políticos como Periodistas (es decir los PP- Perversores de la Palabra); Si no somos capaces de llegar a decir con verdad La Palabra, intentemos, al menos, repetir y ampliar su ECO.

Pero en el fondo se nos plantea ¿para qué debemos comprometernos a escribir con asiduidad sobre la Realidad y su Conocimiento y Comunicación? Después de pasar  alguna noche pensándolo he llegado a intuir que quizás fuese positivo, en esta nueva etapa, reflexionar y escribir sobre la Condición Humana y sus potencialidades para contribuir a que quien lo lea y acepte, piense en ello y vaya comprometiéndose en perseguirlo como un objetivo que da sentido a la vida. ¡Creo que Sí!

Volviendo a lo Sostenible (Informe Brundtland)

¿No aludimos a la frustración de crear expectativas inviables -por falta de voluntad de quienes las crean- y luego intentar seguir…; Caso de los Pactos de actuales políticos españoles en estos momentos…?

Lo sostenible no es lo que dura y se mantiene, sino lo que facilita que las Futuras  Generaciones encuentren las mejores condiciones para el Despliegue Completo de sus Potencialidades y del perfeccionamiento constante y consiguiente…-progresividad…-.

PERO ¡¡¡¡CUANTA EDUCACIÓN EN SU SENTIDO MÁS PLENO SE NECESITA!!!!!; y quizás tendríamos que pensar cómo cambiarlo TODO…, Y PLANIFICARLO.